Atleta bebiendo agua durante una pausa en el entrenamiento deportivo

Hidratación en el Deporte: Cómo Calcular la Pérdida de Líquidos

Aprende a calcular tu tasa de sudoración, comprende el impacto de la deshidratación en el rendimiento y construye una estrategia de hidratación práctica para el entrenamiento y la competición.

Escrito por

João Araújo

Profesor de Educación Física (FADEUP – Universidad de Oporto) · Entrenador de Fútbol Sala – Nivel II · Licencia UEFA B · Máster en Educación Física

15 años vinculado a la Educación Física en el ámbito escolar, 20 años al entrenamiento de fútbol sala en categorías de formación y 5 años como entrenador de fútbol. Jugador federado y amateur de fútbol y fútbol sala.

Era la segunda parte. Las piernas pesaban, la boca estaba seca, y cada paso parecía costar el doble del esfuerzo. Cuando el árbitro señaló el descanso, tuve la sensación de que mi cuerpo había entrado en modo de emergencia. Más tarde comprendí: estaba deshidratado, y había ignorado todas las señales de advertencia.

Esta no es una historia rara. Es el relato que cualquier atleta ya ha vivido, o vivirá, si no aprende a gestionar su hidratación.

Por qué la Hidratación es un Factor de Rendimiento

El agua representa entre el 60% y el 70% del peso corporal de un adulto. En los músculos, ese porcentaje sube hasta casi el 75%. Cualquier alteración en este equilibrio afecta directamente a la capacidad física y cognitiva.

Los estudios muestran que una deshidratación de solo el 2% del peso corporal puede causar:

  • Una reducción del 10 al 20% en la fuerza muscular
  • Una caída del 20 al 30% en la capacidad aeróbica
  • Reducción de la concentración y el tiempo de reacción
  • Mayor esfuerzo percibido para la misma intensidad

Al 5%, el riesgo de colapso es real.

Cómo Pierde Líquidos Tu Cuerpo

La principal vía de pérdida de líquidos durante el ejercicio es la transpiración. El organismo utiliza el sudor para regular la temperatura interna, es un mecanismo de supervivencia. Pero el coste es hídrico.

La cantidad de sudor varía considerablemente de un atleta a otro, dependiendo de:

  • Temperatura y humedad ambiental
  • Intensidad y duración del ejercicio
  • Condicionamiento físico (los atletas más entrenados empiezan a sudar antes y en mayor cantidad)
  • Tipo de ropa y equipamiento

Un atleta puede perder entre 0,5 y 2,5 litros de sudor por hora durante un ejercicio moderado a intenso. En condiciones de calor extremo, esos valores pueden ser aún más elevados.

Cómo Calcular Tu Tasa de Sudoración

Esta es la herramienta más práctica que cualquier atleta puede utilizar, y no requiere equipamiento especial:

1. Pésate antes del entrenamiento (sin ropa, vejiga vacía, después de secarte el sudor del calentamiento)

2. Pésate inmediatamente después del entrenamiento (sin beber durante la sesión, o registrando exactamente cuánto bebiste)

3. Aplica la fórmula:

Pérdida de líquidos (L) = Peso antes (kg) − Peso después (kg) + Líquido consumido durante (L)

Por ejemplo:

  • Peso antes: 72,5 kg
  • Peso después: 71,2 kg
  • Líquido consumido: 0,5 L

Pérdida total = (72,5 − 71,2) + 0,5 = 1,8 L

Si el entrenamiento duró 90 minutos, la tasa de sudoración es de aproximadamente 1,2 L/hora.

Con este valor, puedes planificar con precisión tu ingesta de líquidos en futuros entrenamientos y competiciones.

Las Señales que Envía Tu Cuerpo

Cuando comienza la deshidratación, el cuerpo comunica, frecuentemente, antes de sentir sed:

Nivel de Deshidratación Síntomas
1% Sed leve, ligera reducción del rendimiento
2% Fatiga aumentada, dificultad de concentración
3–4% Dolores de cabeza, calambres, debilidad muscular
5%+ Mareos, náuseas, riesgo de colapso

Importante: la sed es un indicador tardío. Cuando sientes sed, ya estás en déficit hídrico. No esperes a tener sed para beber.

Una forma sencilla de monitorizar el estado de hidratación es observar el color de la orina: debe ser amarillo pálido. La orina oscura es señal de deshidratación; la orina incolora puede indicar hiperhidratación.

Estrategia de Hidratación: Antes, Durante y Después

Antes del Entrenamiento o Competición

Empieza bien hidratado. En las 2 a 4 horas antes del ejercicio, ingiere entre 400 y 600 ml de agua. En los 15 a 20 minutos previos, otros 200 a 300 ml.

Durante el Ejercicio

Para esfuerzos de menos de 60 minutos, el agua es suficiente. Para esfuerzos más largos:

  • Bebe 150 a 250 ml cada 15 a 20 minutos
  • No esperes a tener sed
  • Prefiere bebidas frescas (10–15°C), se absorben más rápidamente

Después del Entrenamiento

Por cada kilogramo perdido durante el ejercicio, debes reponer 1,2 a 1,5 L de líquidos en las horas siguientes, no de una sola vez, sino de forma gradual.

Más allá del Agua: El Papel de los Electrolitos

Cuando sudas, no pierdes solo agua. También pierdes electrolitos, principalmente sodio, potasio y magnesio. Estos minerales son esenciales para la función muscular y nerviosa.

En ejercicios prolongados (más de 60–90 minutos) o en condiciones de calor, reponer solo agua puede diluir los electrolitos plasmáticos y provocar hiponatremia, una condición potencialmente grave.

En estos contextos, considera bebidas o alimentos con contenido en sodio y potasio para una recuperación completa.

Las pérdidas de sodio y potasio por el sudor son solo parte de la ecuación, el magnesio tiene un papel igualmente importante en la función muscular y en la prevención de calambres. Lee nuestra guía sobre el papel del magnesio y el potasio en el rendimiento atlético para entender cómo estos minerales trabajan junto con la hidratación.

La Ecuación es Simple

Hidratarse bien no es complicado. Es constante. Empieza por conocer tu tasa de sudoración, ajusta la ingesta de líquidos al contexto de entrenamiento o competición, y monitoriza las señales que te da tu cuerpo.

No esperes a la segunda parte para darte cuenta de que fallaste antes de saltar al campo.


El rendimiento empieza antes del pitido inicial. Empieza en la botella.